El camino

Acompañante de trayecto. No se como fue pero me sorprendiste. Con tu pelo, tu mirada, tu acento e incluso tu forma de actuar. Hablamos como si siempre nos hubieramos conocido. Nunca existió un silencio incómodo, de esos que suelen aparecer en conversaciones entre desconocidos y eso es lo que éramos tu y yo. Dos desconocidas sentados el una al lado de la otra